La RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA (R.C.C.)

….no es un movimiento único, unificado en todo el mundo. No tiene fundador particular ni un grupo de fundadores, como si lo tienen muchos otros movimientos. No tiene listas de miembros participantes.


La RENOVACIÓN es un conjunto muy diverso de individuos, grupos y actividades, con frecuencia bastante independientes unos de otros, en diferentes grados y modos de desarrollo y con diversos énfasis, que sin embargo participan todos de la misma experiencia fundamental y persiguen los mismos objetivos generales.

Este modelo de relaciones sumamente flexibles se encuentra en los niveles diocesano y nacional, como también a nivel internacional. Tales relaciones se caracterizan muy frecuentemente por la libre asociación, el diálogo y la colaboración, más que por la integración en una estructura organizada.
El liderazgo se caracteriza más por el ofrecimiento de servicio a quienes lo desean que por el gobierno.
Los objetivos centrales de la Renovación Carismática Católica incluyen:
1. Promover una conversión personal, madura y continua a Jesucristo, nuestro Señor y Salvador.
2. Propiciar una apertura decisiva hacia la persona del Espíritu Santo, su presencia y su poder.Con frecuencia estas dos gracias espirituales se experimentan a la vez en lo que se llama, en diferentes partes del mundo: “Bautismo en el Espíritu Santo”, o “Liberación del Espíritu Santo” o “Renovación del Espíritu”. Ordinariamente se entienden como una aceptación personal de las gracias de la iniciación cristiana y un recibir fuerza para el servicio personal cristiano en la Iglesia y en el mundo.
3. Fomentar la recepción y el uso de los dones espirituales (carismas) no solamente en la Renovación Carismática, sino también en la Iglesia entera. Estos dones, ordinarios y extraordinarios, se encuentran abundantemente en laicos, religiosos y clérigos. Su justa comprensión y uso correcto, en armonía con otros elementos de la vida de la Iglesia, son una fuente de fuerza para los cristianos en su camino hacia la santidad y en el cumplimiento de su misión.
4. Animar la obra de evangelización en el poder del Espíritu Santo, incluyendo la evangelización de quienes no pertenecen a la Iglesia, la reevangelízación de los cristianos de nombre, la evangelización de la cultura y de las estructuras sociales. La Renovación Carismática Católica promueve especialmente la participación en la misión de la Iglesia, proclamando el Evangelio con palabras y obras, y dando testimonio de Jesucristo mediante la vida personal y aquellas obras de fe y justicia a las que cada uno está llamado.
5. Impulsar el crecimiento progresivo en santidad, a través de la correcta integración de estos énfasis carismáticos con la vida total de la Iglesia. Esto se realiza mediante la participación en una rica vida sacramental y litúrgica, el aprecio por la tradición de la oración y espiritualidad católicas, la progresiva formación en la doctrina católica guiada por el Magisterio de la Iglesia, y la participación en el plan pastoral de la Iglesia.
Estos objetivos y los proyectos que de ellos dimanan., han caracterizado a la RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA en los individuos, los grupos de oración, las comunidades, los equipos de servicio y los ministerios tanto locales como diocesanos y nacionales.
(Del Preámbulo a los Estatutos del ICCRS)